Sobre el valor educativo de los contenidos de la educación física.
Este artículo
habla o justifica el valor educativo que tienen los contenidos de la educación
física y señala cuando no se da el valor educativo en la educación física. En
primer lugar comienza haciendo una pequeña introducción a los contenidos
actuales de la educación física. En segundo lugar justifica el valor educativo
que tienen los contenidos de la educación física. Y para acabar, habla de
cuando no se da ese valor educativo.
Los
contenidos actuales de la educación física son las prácticas físicas que se han
dado desde el s.XVIII y las que han ido incorporándose desde ese momento. Cada
profesión, ha debido identificar con que prácticas sociales conseguían cumplir
los objetivos marcados para poder servir a la sociedad. En la actualidad, estas
prácticas se aceptan como normales porque vienen fijadas ya desde el currículo
oficial y parecen que no necesitan ningún tipo de justificación. Y es en la
justificación donde podemos ver si existe o no carácter educativo en los
contenidos. Cuando se realiza una práctica hay que tener clara la idea de que
se quiere conseguir con ella porque si no queremos conseguir beneficio, puede
darse el aprendizaje, pero no habrá educación. La justificación tiene un papel
fundamental ya que por medio de argumentos y explicaciones trata de convencer o
cambiar errores con el objetivo de mejorar la práctica del profesor. A
continuación da esas justificaciones.
En el inicio
de la educación física todos le daban una función social o educativa, unos
hablaban de salud, otros de a la socialización, a la disciplina o a los valores
morales. Se pone el ejemplo de los ilustrados que daban a los juegos una gran
importancia para la educación de la gente. Pensaban en la influencia social y
moral del juego. En la actualidad aún se mantiene esta justificación socializadora
pero más enfocada a introducir a los niños pequeños en las costumbres y cultura
en la que viven. En estas primeras etapas de la educación física se focalizaba
el trabajo en lo físico y en lo corporal olvidándose de lo intelectual y
afectivo. Es lo que se conoce como “educación de lo físico”. Aquí nos hablan
los autores de Spencer que defendía que las actividades físicas eran muy
importantes para la educación. La focalización física es tan importante que con
la práctica de los contenidos creían alcanzar el desarrollo corporal y los
valores que les eran asignados. Después
vinieron unos cuantos educadores que enfocaron su justificación más allá de lo
físico o corporal. Se habla de un estudio de Rufino Blanco y Sánchez (1917)
donde advierten el propósito de ir más allá de lo corporal para dar a la educación
física otros fines intelectuales, morales y estéticos. Dice que cualquier
ejercicio físico requiere algún tipo de operación intelectual y alguna
determinación de la voluntad. También se habla de la “educación a través de lo
físico” donde se dice que la educación física tiene que preocuparse por las
respuestas emocionales, las relaciones personales, los comportamientos de
grupo, los aprendizajes mentales y por otros resultados intelectuales,
sociales, emocionales y estéticos. Aquí aún se demuestra un carácter utilitario
y la educación física seguía orientada a utilidades sociales de la práctica de
los contenidos o de otra manera al carácter extrínseco de valores. Después
habla de Arnold y trata sobre su estructura basada en el valor intrínseco del
conocimiento teórico y practico. Arnold nos habla de tres dimensiones. La educación sobre el movimiento donde
recoge la influencia disciplinaria ya que se refiere al campo de estudio o
cuerpo teórico de conocimientos de la educación física, como pueden ser
conocimientos de kinesiología, fisiología o psicología social. Existe un valor
intrínseco. La educación a través del
movimiento que tiene un propósito utilitario ya que se relaciona con fines
y valores extrínsecos, por ejemplo, el desarrollo estético y moral o la salud. La educación en movimiento está relacionada con los valores intrínsecos de los
contenidos prácticos de la educación física. Es decir, considera que la
práctica de actividades físicas es algo valioso en sí mismo porque permite a la
persona autorrealizarse en diversos contextos.
Para acabar
habla de cuando no existe el valor educativo, pondremos algunos ejemplos. Una
cosa mi importante es que los valores educativos de los contenidos no se
encuentran en ellos mismos, sino en la valoración que hacemos de ellos. No
podemos dejar la práctica de los contenidos sin intención de favorecer algún
valor educativo porque sino es cuando no se da ningún valor educativo en los
contenidos. El contenido esta inevitablemente unido a las relaciones
interpersonales del contexto social, porque siempre que hay práctica se
producen interacciones. Al final expone
momentos donde no se daría el valor educativo. Para que un contenido sea intrínsecamente
valioso, es decir, educativo, además de promover el conocimiento y la
comprensión debe realizarse en condiciones moralmente aceptables. Los
contenidos de la educación física también dejarían de ser educativos si su
práctica se opone a las misiones o metas
de la profesión de la educación física, es decir, no puede argumentarse que el
deporte o los juegos son buenos para la salud y resultar contrarios a ella. El
juego o cualquier otra actividad realizada dentro del currículo de la educación
física que encierre crueldad y sea antisocial no sería educativa. En mi opinión cada profesor debe
elegir aquellos contenidos que cree que se adaptaran mejor a la clase, es decir
serán más atractivos para los alumnos y los que crea que les servirán para un
futuro. También debería de adoptar una serie de conductas propias para que sus
conceptos tengan valor educativo, como por ejemplo la socialización entre los
compañeros.
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